25 años despúes
Ni tan cerca ni tan lejos
César Correa Enríquez
25 años después
No quisiera ser "ave de mal agüero" ni alimentar el pesimismo que para este 2009 la inflación, la inseguridad, el desempleo y la pobreza, nos deparan a millones de mexicanos, pero tampoco puedo alejarme de la realidad y como dicen que el pesimista es "un optimista bien informado", acontecimientos recientes como las amenazas, atentados, desapariciones y asesinatos que han sufrido decenas de periodistas, realmente preocupan.
La prensa terminó mal el negro 2008 con el asesinato de Armando Rodríguez, reportero de El Diario de Ciudad Juárez y el atentado a las instalaciones del periódico El Debate de Culiacán, e inició de manera gris el 2009 con el ataque perpetrado el martes seis en las instalaciones de Televisa en Monterrey con granadas de fragmentación y armas de grueso calibre. Tres días después, desconocidos lanzan dos bombas molotov al domicilio del director del semanario El Correo de Oaxaca, Carlos Velasco Molina.
El "optimismo informado" nos señala lo que la semana pasada dijo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en un pronunciamiento de indignación por el atentado contra Televisa Monterrey indicando que en 16 años dicho organismo ha radicado 691 expedientes relacionados con violaciones a los derechos humanos de comunicadores y que en la segunda mitad de este periodo "radicó los relacionados con la muerte de 42 periodistas o trabajadores de los medios de comunicación, asesinados, presumiblemente, por razón de su trabajo.
El mismo pronunciamiento informa que la CNDH ha documentado la desaparición de ocho periodistas y que las violaciones a los derechos humanos de los comunicadores, se ha incrementado en los últimos cuatro años, y que dicha situación compromete a los gobiernos federal y estatales a realizar un eficaz esfuerzo de investigación que impida que este tipo de agravios quede impune.



